Ficha de Lori
en adopción- Nombre Lori
- Clase Perro
- Desde 10-12-2025
- Sexo Macho
- Edad 3 años y 4 meses
- fecha de nacimiento 8/2022
- Raza Mestizo Podenco
- Tamaño Mediano
- Localidad Penedès (Barcelona)
- ID 1644
Descripción
La historia de Lori es una negligencia que casi le cuesta la vida.
El 7 de diciembre, ADAP recibió un aviso alarmante: un perro deambulaba por las calles de Sant Martí Sarroca con una pata completamente destrozada, sin apenas poder apoyarla. Durante días, vecinos intentaron ayudarlo sin éxito. Asustado, herido y exhausto, Lori huía sin rumbo, acumulando dolor y sufrimiento.
No fue hasta el 10 de diciembre, tras más de 5 horas de trabajo ininterrumpido, cuando finalmente se logró su rescate. Para entonces, Lori llevaba al menos tres días en la calle, sin atención veterinaria, casi sin comer y luchando por sobrevivir con un dolor extremo.
El estado de su pata era tan grave y alarmante que fue trasladado directamente al veterinario de urgencias. Allí se confirmó que tenía microchip y se activó el protocolo con AIAC, pero dada la extrema gravedad de las lesiones, el equipo veterinario inició asistencia inmediata sin esperar a localizar a su responsable legal.
El diagnóstico fue devastador: múltiples fracturas en todas las falanges de la extremidad anterior, inflamación severa, infección activa y un daño compatible con aplastamiento por neumático y posterior arrastre. Un dolor tan intenso que Lori había dejado de comer y apenas podía mantenerse en pie.
A pesar de tener microchip, nadie respondió por él. Quien afirmó ser su responsable negó la gravedad de las lesiones y acabó desvinculándose con una frase demoledora: “El perro no es mío”. El titular legal reconoció haberlo cedido meses atrás a un cazador sin realizar el cambio de titularidad y tampoco quiso hacerse cargo. Nadie lo buscó. Nadie lo reclamó. Nadie asumió su responsabilidad.
Hoy, Lori está bajo la custodia de ADAP. Su situación sigue siendo crítica: la infección continúa activa, el daño interno es muy severo y necesita tratamientos constantes, curas diarias y una futura cirugía compleja para poder recuperar funcionalidad y calidad de vida.
A pesar de todo, Lori es un perro extraordinariamente noble. Llegó roto física y emocionalmente, pero sigue luchando. Fue abandonado por quienes debían protegerlo y hoy solo pide una segunda oportunidad basada en responsabilidad y humanidad, no en el abandono
El 7 de diciembre, ADAP recibió un aviso alarmante: un perro deambulaba por las calles de Sant Martí Sarroca con una pata completamente destrozada, sin apenas poder apoyarla. Durante días, vecinos intentaron ayudarlo sin éxito. Asustado, herido y exhausto, Lori huía sin rumbo, acumulando dolor y sufrimiento.
No fue hasta el 10 de diciembre, tras más de 5 horas de trabajo ininterrumpido, cuando finalmente se logró su rescate. Para entonces, Lori llevaba al menos tres días en la calle, sin atención veterinaria, casi sin comer y luchando por sobrevivir con un dolor extremo.
El estado de su pata era tan grave y alarmante que fue trasladado directamente al veterinario de urgencias. Allí se confirmó que tenía microchip y se activó el protocolo con AIAC, pero dada la extrema gravedad de las lesiones, el equipo veterinario inició asistencia inmediata sin esperar a localizar a su responsable legal.
El diagnóstico fue devastador: múltiples fracturas en todas las falanges de la extremidad anterior, inflamación severa, infección activa y un daño compatible con aplastamiento por neumático y posterior arrastre. Un dolor tan intenso que Lori había dejado de comer y apenas podía mantenerse en pie.
A pesar de tener microchip, nadie respondió por él. Quien afirmó ser su responsable negó la gravedad de las lesiones y acabó desvinculándose con una frase demoledora: “El perro no es mío”. El titular legal reconoció haberlo cedido meses atrás a un cazador sin realizar el cambio de titularidad y tampoco quiso hacerse cargo. Nadie lo buscó. Nadie lo reclamó. Nadie asumió su responsabilidad.
Hoy, Lori está bajo la custodia de ADAP. Su situación sigue siendo crítica: la infección continúa activa, el daño interno es muy severo y necesita tratamientos constantes, curas diarias y una futura cirugía compleja para poder recuperar funcionalidad y calidad de vida.
A pesar de todo, Lori es un perro extraordinariamente noble. Llegó roto física y emocionalmente, pero sigue luchando. Fue abandonado por quienes debían protegerlo y hoy solo pide una segunda oportunidad basada en responsabilidad y humanidad, no en el abandono
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